La Agencia Tributaria de España del Ministerio de Hacienda ha intensificado el uso de sistemas automatizados basados en inteligencia artificial (IA) para mejorar la detección de posibles errores y omisiones en la declaración de la renta, en un contexto de creciente digitalización de los ingresos de los contribuyentes. Según datos oficiales de la campaña fiscal 2025-2026, el organismo enviará más de 3,5 millones de avisos preventivos a ciudadanos con indicios de ingresos no declarados o posibles deducciones no aplicadas correctamente.

Estos avisos se centran especialmente en tres áreas de alto crecimiento económico: operaciones con criptomonedas, ingresos por alquiler de viviendas y rentas procedentes de plataformas digitales o del extranjero. Solo en el caso de criptomonedas, Hacienda prevé alrededor de 1,24 millones de notificaciones, mientras que los avisos vinculados a alquileres superan los 800.000 casos.
La medida forma parte de una estrategia más amplia de cumplimiento voluntario, en la que la IA analiza grandes volúmenes de datos procedentes de bancos, plataformas digitales y registros fiscales para detectar inconsistencias antes de que la declaración sea presentada. En paralelo, el sistema también incorpora por primera vez advertencias automáticas sobre posibles deducciones autonómicas no aplicadas, con el objetivo de reducir errores y aumentar la precisión del borrador fiscal.
Fuentes de la Agencia Tributaria explican que estos avisos no implican sanción automática, sino que funcionan como alertas preventivas para que el contribuyente revise su situación antes de confirmar la declaración. El sistema se estructura en varias fases: información previa en los datos fiscales, advertencias durante la elaboración del IRPF y comprobaciones posteriores al envío.
El incremento del uso de IA y analítica avanzada responde también al auge de la economía digital, donde operaciones con criptomonedas, alquileres turísticos y trabajo en plataformas online han generado nuevos flujos de ingresos más difíciles de rastrear por métodos tradicionales.
En los últimos años el uso de cripto ha crecido de forma constante, sobre todo entre jóvenes y perfiles con mayor familiaridad digital. Según distintos estudios de mercado y del Banco de España, alrededor del 7% y el 12% de la población adulta ha tenido algún contacto con criptomonedas (ya sea comprarlas, invertir o usarlas ocasionalmente), aunque el porcentaje de usuarios activos de forma regular es más bajo.
En este contexto, Hacienda busca reforzar la transparencia fiscal y reducir la brecha de cumplimiento, apoyándose en tecnología para anticiparse a posibles irregularidades sin necesidad de inspecciones posteriores.


